El desafío de amor – Día 40

Escribe una renovación de tus votos y colócala en tu hogar. Quizá, si corresponde, podrías planear una renovación formal de tus votos matrimoniales ante un pastor, con la familia presente. Que sea una afirmación viva del amor del matrimonio a los ojos de Dios y del alto honor de ser uno con tu cónyuge.

El desafío de amor – Día 39

Pasa  tiempo  orando  solo.  Luego,  escríbele  una  carta  de  compromiso  y  decisión  a  tu  cónyuge.  Incluye la razón por la cual te comprometes con este matrimonio hasta la muerte, y exprésale que te has propuesto amarlo sin importar lo que suceda. Deja la carta en un lugar donde tu pareja pueda encontrarla.

El desafío de amor – Día 38

Piensa qué le gustaría a tu cónyuge, si fuera posible. Ponlo en oración y comienza a trazar un plan para cumplir algunos de sus deseos (sino todos) hasta donde puedas..

El desafío de amor – Día 37

Pregúntale  a  tu  cónyuge  si  pueden  comenzar  a  orar  juntos,  deciden  cuál  es  el  mejor  momento para  hacerlo,  ya  sea  por  la  mañana,  a  la  hora  de  almorzar  o  antes  de  irse  a  dormir.  Usen  este tiempo para confiarle al Señor las inquietudes, los desacuerdos y las necesidades. No olviden darle gracias por su provisión y sus bendiciones. Aun si tu cónyuge se niega a hacerlo, decide pasar este momento diario en oración a solas.  Piensa qué le gustaría a tu cónyuge, si fuera posible. Ponlo en oración y comienza a trazar un plan para cumplir algunos de sus deseos (sino todos) hasta donde puedas..

El desafío de amor – Día 36

Toma el compromiso de leer la Biblia todos los días. Consigue un libro e meditaciones o algún otro recurso que te sirva como orientación. Si tu cónyuge está dispuesto, pregúntale si quiere comprometerse a leer la Biblia contigo a diario. Comienza a rendir cada área de tu vida a la guía de la Palabra de Dios y construir sobre la roca.

El desafío de amor – Día 35

Busca un mentor para tu matrimonio: Un buen cristiano que sea sincero y amoroso contigo. Si te parece que es necesaria la terapia, da el primer paso y concierta una cita. Durante este proceso pídele a Dios que dirija tus decisiones y te de discernimiento.