El desafío de amor

Hace un par de días vimos con mi esposo una película que nos recomendó una amiga.  Se trata de Fireproof, en la que se narra la historia del Capitán del cuerpo de Bomberos Caleb Holt, y su lucha por salvar su matrimonio con Catherine, a pesar de que ella le ha pedido el divorcio.  Lo que me llamó la atención de esta historia es que el padre de Caleb le envía un libro por correo titulado “El desafío de amor”, y le pide que trate de posponer el divorcio por 40 días, mientras sigue las instrucciones de este libro.  Lo que sigue es una historia conmovedora de cómo este hombre, que es considerado héroe para su comunidad, lucha por convertirse en el héroe de su esposa.

El libro que figura en esta película está de hecho a la venta, y contiene información valiosa que puede hacer la diferencia en un matrimonio, incluso si está al borde del fracaso.  Así que anímate a responder a este desafío, y confía en que Dios sabrá arreglar lo que está roto… después de todo, esa es Su especialidad!

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No teman y… marchen!

Todos nosotros necesitamos palabras de estímulo.  La vida está llena de obstáculos y de sorpresas repentinas y desagradables.  El doctor Lloyd Ogilvie nos da algunos consejos prácticos tomados de Exodo 14:13-15:

1. “No temáis”.  El temor es la primera reacción normal ante nuestras imposibilidades.  No tengan miedo de temer.  Eso nos recuerda de que estamos vivos, que somos humanos.  Al igual que el dolor es como un megáfono que grita por Dios:  un preludio a la fe.  El mismo canal de nuestras emociones a través del cual fluye el temor puede ser el remanso de la confianza y la amorosa obediencia.  El temor está distante de la fe por el grueso de un cabello.  Cuando sucumbimos a nuestros temores, y le decimos a Dios cómo nos sentimos, estamos permitiendo que la fe venga a echar fuer a el temor.

2. “Estad firmes”.  Manténte en tu terreno.  No se lo entregues a tus temores ni te vayas corriendo.  Enfrenta tus temores, date tiempo a ti mismo para controlarlo todo, y entonces observa el temor desde la perspectiva de Dios.

3. “Estaréis tranquilos”.  Algunas veces estamos tan furiosos e irritados con nuestros temores que pasamos por encima de las instrucciones de Dios, de su paz y de su presencia en nuestras vidas.  Podemos ser ayudados si escuchamos atentamente su voz que nos guía.

4. “Marchen”.  Esto es lo que dice Dios.  Cuando nos enfrentamos con algo que nos causa temor, podemos salir corriendo y así le otorgamos el control sobre nosotros.  Por otro lado podemos encararlo, movernos hacia él y finalmente neutralizarlo.  Cuando fallamos y no marchamos, aplazamos la decisión y ese no es el plan de Dios para nosotros.  La dilación o el aplazamiento no es más que el temor que ha olvidado las promesas de Dios.  Es nuestro esfuerzo por hacer que la vida se detenga por algún tiempo, mientras que Dios nos ha dicho claramente que tenemos que continuar moviéndonos.

Discutan cómo estos pensamientos pueden ayudarles en su matrimonio y con sus hijos.  Pero asegúrense de que están “marchando”.

Tomado de Momentos de Quietud para matrimonios de Norman Wright