Control

¿Quién es la persona encargada aquí?  ¿Quién es el responsable de este proyecto?  Estas preguntas son hechas miles de veces cada día, especialmente en los negocios y en la industria.  Sin embargo, es muy extraño que se pregunten o se discutan en la relación matrimonial, y debería hacerse.  El asunto del control es uno de los mayores conflictos que pueden surgir en una relación.  Esto usualmente sale a la superficie en algún tipo de lucha de poderes entre los cónyuges.

Si has observado alguna vez la interacción entre los perritos pequeñitos, probablemente habrás notado que las luchas de poder son muy comunes.  Un perrito toma el control y dirige al resto del grupo.  Y si a este perrito se le quita del primer lugar, de nuevo surge una lucha de poder hasta que uno de los perritos domina.  Esto no es muy diferente de lo que ocurre entre los humanos.  El deseo de tener el control de la vida de otro ha sido evidente desde la caída del hombre.  ¿Popr qué es esto?  ¿Por qué existe el deseo en muchas personas de tener el control de todos y de todo, hasta el punto de que su vida se convierte en un peregrinar de un lugar a otro buscando poder?

¿Has conocido a algún “controlador”?  Esa persona siempre tiene que tener la razón, siempre debe ganar, siempre debe estar a cargo de las cosas, y siempre debe aparecer intachable.  Irónicamente, el obtener el control de todo no satisface al “controlador”.  El o ella, normalmente se sienten infelices, tienen miedo al rechazo y son incapaces de intimar con alguien.

El modelo del “controlador” está en contra del modelo bíblico del matrimonio.  La actitud que se necesita en un matrimonio está reflejada en Mateo 20:26-28 “pero el que quiere ser el más grande entre ustedes, será su servidor”.  Filipenses 2:3 nos dice “no hagan nada por egoísmo o vanagloria, sino que con humildad cada uno estime a los demás como superiores a sí mismo”.

¿Qué te dicen estos textos sobre los papeles de un esposo y una esposa en el matrimonio?  Todos estos pasajes reflejan una forma de vida que era la mejor para los individuos y las parejas.  Dios lo sabe, y está en lo cierto!  Una vez que uno decide tomar esa actitud en el matrimonio, irónicamente nos convertimos en “grandes ganadores” en cuanto a intimidad y contentamiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s