Esta noche no, cariño

Continuación del artículo: “El Protector”

 

Marido y mujer llegan a casa después de una reunión en casa de unos amigos. Ella sube al dormitorio, donde se cambia de ropa mientras el marido va a la cocina. Cuando ella se mete a la cama el marido llega con un vaso de agua y una aspirina.

El: Aquí tienes amor…
Ella: y esto? para qué es?
El: para tu dolor de cabeza, mi vida.
Ella: quién te dijo que me dolía la cabeza?
El: ah…entonces no te duele?
Ella: no, por supuesto que no!
El: AJÁ!! YUPIIII!!! (y lanzando el vaso de agua y la aspirina por los aires, se abalanza sobre su esposa…)

Esta pequeña historia puede causar mucha gracia, pero lastimosamente revela algo que sucede muy a menudo en los matrimonios: el hombre se queja de falta de sexo. Parte de la razón por la cual esto sucede es que el hombre y la mujer ven el sexo de diferente manera. Hoy nos vamos a enfocar en lo que significa el sexo para el hombre, continuando con esta serie de artículos dedicados a indagar un poco más en la naturaleza masculina. Pronto estaremos haciendo lo mismo pero para que nuestros lectores varones puedan echarle un vistazo al mundo femenino (idea de mi querido esposo jejeje). Así que amigas, abróchense los cinturones.

Había escuchado muchas veces que el hombre es un ser sexual por naturaleza, que piensa en el sexo tantas veces al día que no sé en qué momento piensan en otra cosa y etcétera, etcétera. Los medios presentan al hombre como obsesionados por el sexo, y que separan éste de las emociones. Pero resulta que esto es sólo la punta del iceberg, hay mucho más en juego. El asunto del sexo y la necesidad de éste es crítico para un hombre, y lo que hemos escuchado ni siquiera se acerca a la verdad.

Sabías que el sexo libera las emociones de un hombre? Sabías que tú tienes la llave? Para un esposo, el sexo es mucho más que una necesidad física. La falta de sexo es para él tan emocionalmente serio, como para ti sería su silencio. El lo siente como te sentirías tu si de repente él decidiera simplemente dejar de comunicarse contigo. Atroz!

Por supuesto no dejé de preguntarle a mi esposo si esto era cierto (siempre lo hago, ya me siento su paparazzi personal de cómo lo persigo con cantidad de preguntas cada vez que estoy investigando para un artículo), y por lo que me dijo puedo concluir en palabras simples: “el sexo para un hombre tiene menos que ver con su nivel de testosterona que con su autoestima”. Y es que en lo más profundo el hombre siente una carga de miedos y ansiedades acerca de su valía (tema que ya hemos tratado en artículos anteriores), y cuando tu le haces el amor le estás asegurando que es deseable y valioso. Tu amor y energía lo alivian y lo fortalecen, además de darle un sentido de bienestar que ninguna otra cosa le puede dar. Así que no se trata de tener suficiente sexo; se trata de ser deseado.

Como mencioné antes, nosotras tenemos la llave para hacer una de dos cosas: o beneficiar grandemente a nuestro esposo dándole una cálida y gratificante vida sexual, o herirlo profundamente no haciéndolo. Es la manera más fuerte y clara de decirle a nuestro esposo cuan importante es para nosotras.

Ya puedes imaginar entonces lo que significa que tu siempre le digas “esta noche no cariño” a tu esposo. Ya te puedes imaginar lo que significa para él que le niegues la oportunidad de aliviar su soledad y sentir que puede ser vulnerable y aceptado sin ser juzgado. Crudo rechazo! Tampoco ayuda si accedes a satisfacerlo sólo por cumplir con el “deber conyugal”; créeme él no es tonto, y se sentirá rechazado igual. Lo que él escucha con eso es: “eres incapaz de excitarme aún cuando te esfuerzas, y realmente no me interesa lo que es profundamente importante para ti”. Tu “no” al sexo significa un “no” a él como hombre. Como dijimos antes, se trata de sentirse deseado. El quiere que tu lo desees, y tu actitud es todo. Si esto continúa, él se sentirá cada vez más aislado, la confianza en sí mismo disminuirá grandemente, e incluso puede caer en la depresión. Menudo rollo.

Para poner un pensamiento final sobre cuan importante es esto para ellos, cito uno de los hombres que fueron parte del estudio descrito en el libro fuente de este artículo: “Esto es esencial para sentirme amado y deseado por ti, y es crítico para contrarrestar mi estrés, mis miedos y mi soledad”; bueno, puesto de esa manera la cosa cambia, cierto?

Pero espera, antes de que salgas corriendo a comprar el libro de las 1000 posiciones del kamasutra hay algo más que tengo que aclarar. Tu esposo no quiere una “tigresa” que sepa todas las técnicas y que pueda hacerle la competencia a una actriz de película porno (además que estas cosas perjudican más de lo que ayudan). Recuerdas que la actitud es todo? Entonces participa activamente y con entusiasmo; si vas a estar con él, entonces será mejor que “estés ahí”. Estoy segura de que entiendes lo que quiero decir. Si lo tienes que rechazar (a veces sí hay razones válidas, por supuesto) hazlo delicadamente y asegúrale con palabras que no lo estás rechazando a él. Y recuerda esto la próxima vez que estés con tu esposo: lo que estás tocando no es solo su cuerpo, sino su corazón también. Qué hermoso regalo de Dios, no te parece?

 

Próximo artículo: “Su archivo de imágenes”

Un pensamiento en “Esta noche no, cariño

  1. Me gustó mucho tu artículo.

    Yo llevo 9 años y medio con mi novio, y 3 viviendo juntos. Nuestras relaciones sexuales son muy satisfactorias, mucho. Disfrutamos del sexo, jugamos y no tenemos problemas en probar cosas nuevas. Siempre practicamos sexo oral (nos gusta mucho a los dos) y siempre llegamos los dos al orgasmo.
    Como ya he dicho vivimos juntos desde hace 3 años y nos llevamos bien (lo normal, como un matrimonio joven).
    El problema es la frecuencia de las relaciones, que cuando yo quiero él no quiere y cuando quiere él no quiero yo, la diferencia es que al menos yo lo intento, y al final me acaba gustando. Pero si él está cansado no hay manera por mucho que yo le motive poniéndome la lencería más sexy que tengo, ni acariciándole…nada le hace excitarse. Así que eso de que a los hombres siempre les apetece cambia radicalmente en la convivencia, porque cuando saben que lo pueden tener cuando quieran ya no les parece tan deseable.

    No sé, en realidad no me puedo quejar, pero me molesta que cuando él no quiera (que ya me parece raro simplemente por el hecho de ser hombre como ya he comentado antes, que normalmente siempre les suele apetecer), yo lo tenga que aceptar resignadamente y quedarme con las ganas, y cuando él si quiere y a mí no me apetece yo lo hago sólo por complacerle, aunque reconozco que al final me acaba gustando. Y es que cuando lo hacemos somos una bomba sexual, todo hay que decirlo, pero son tan poquitas veces al mes, que se pueden contar con los dedos de las manos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s