Escucha selectiva

Cuántas veces escuchamos sólo lo que nos interesa, y el resto de información la descartamos. Parece incluso que lo hacemos automáticamente. Leí que un indio americano estaba de visita en Nueva York, y caminando por las calles con un amigo, le decía a este que podía escuchar un grillo. Imposible! el amigo pensó, “en medio de todo este tráfico y bullicio no puede ser que puedas escuchar un grillo!”. Sin embargo el indio siguió el sonido hasta que debajo de una piedra encontró el insecto. El amigo estaba impresionado. “Cómo hiciste?”. “Simple”, respondió el indio, “escuchamos lo que queremos escuchar”. Y con eso sacó un puñado de monedas y las tiró al suelo, e inmediatamente algunas personas que caminaban por la calzada se voltearon a mirar.
Estamos verdaderamente dispuestos a escuchar lo que realmente nos quiere decir nuestro cónyuge? O solamente escuchamos lo que nos gusta, lo que va de acuerdo con nuestras ideas, o lo que apoya nuestros proyectos? La escucha atenta es un elemento esencial en la comunicación, y debemos ir más allá de las palabras. Cuándo fue la última vez que miró a su cónyuge a los ojos y escuchó lo que su alma quería trasmitir?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s