Escribe una renovación de tus votos y colócala en tu hogar. Quizá, si corresponde, podrías planear una renovación formal de tus votos matrimoniales ante un pastor, con la familia presente. Que sea una afirmación viva del amor del matrimonio a los ojos de Dios y del alto honor de ser uno con tu cónyuge.
El desafío de amor – Día 40
28
ene














Martha
febrero 3, 2010 at 12:28 pm
El amor es como una planta que necesita ser cuidada cada día para crecer, florecer y dar frutos.
Bendiciones,
Martha.
http://ideasdesexo.net/
vanessa
febrero 18, 2011 at 12:22 pm
yo creo que en el matrimonio siempre hay problemas, pero depende de nosotros que esos problemas se superen, ya que nosotras tenemos la capacidad de cambiar el rumbo de nuestro matrimonio, somos capaces de escuchar, apoyar, callar, comprender, cuidar, amar con sinceridad, confiar plenamente en la persona que amamos, somo capaces de superar cualquier adversidad que se nos presente siempre y cuando tengamos a Dios en nuestras vidas ya que el es el unico que puede quitar nuestras cargas y llenarnos de amor y paz.