Continuación del artículo: “Nueve pruebas para el matrimonio: La prueba del anillo de compromiso”
Esta es la novena y última prueba de la serie. Esta última prueba demostrará si tu matrimonio puede soportar las fuerzas que lucharán contra su éxito. Aman a Jesús tanto como se aman mutuamente? Él será el tercer lado fuerte del triángulo del matrimonio. Le dará estabilidad y la habilidad de permanecer juntos cuando la vida los esté separando.
Si no comparten ya una vida común de adoración, oración y disciplina espiritual, ahora es el tiempo de comenzar, individualmente y como pareja. Garantizaría la formación del alma el éxito en el matrimonio? No puedo prometerlo, pero sí puedo prometer que tendrán una fuente de fortaleza para ayudarlos a enfrentar las luchas que vendrán.
La prueba del ácido le pide que revise y recuerde varios factores acerca del matrimonio.
- El matrimonio es idea de Dios. Dios nos dio el matrimonio como un regalo bueno y bendecido. Todo lo que Dios hizo lo dio como un regalo a la humanidad. Todo lo que Dios creó, lo bendijo. Todo lo que Dios bendijo, lo amó. Todo esto es cierto también del matrimonio.
- Dios tiene diseños para el matrimonio. Hebreos 13:4 dice: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” Dios quiere que el matrimonio sea una relación monógama, y permanente entre un hombre y una mujer.
- Efesios 5:21 nos insta: “Someteos unos a otros en el temor de Dios.” Éste es el fundamento de la filosofía de Pablo para las relaciones. El matrimonio debe comenzar con reverencia a Cristo y continuar con reverencia mutua. Debe comenzar con honor y estimación por Cristo y continuar con honor y estimación mutua.
Dejarnos llevar por nuestros “instintos” en la relación más importante de nuestra vida sería como hacer a la mar un barco sin capitán…… se hundiría bajo la primera tormenta. Al entregar nuestra relación a Dios, le estamos dando a nuestro matrimonio el fundamento sólido que necesita. Si escuchamos a Dios en cuanto a cómo debemos tratarnos mutuamente, tendremos éxito en esta empresa. Dicen por ahí que el matrimonio “es una lotería”. Yo opino que con Dios, el matrimonio es el premio gordo.
Pasar estas nueve pruebas no garantiza un matrimonio excelente, pero sí te dará un paso de avance respecto a los demás. Te dará el punto de partida correcto para la larga carrera del gran regalo que Dios dio con el matrimonio.















