Iban el Sr. Gobernador y su esposa en una limosina rumbo a una reunión social en el club de campo a las afueras de la ciudad, cuando pasaron por un edificio en construcción y se dieron cuenta que allí estaba trabajando un ex-novio de ella. Al ver esto, el Sr. Gobernador se dirige a su esposa:
- Lo ves cariño? Tuviste mucha suerte. Si te hubieses casado con ese tipo, hoy serías la esposa de un obrero de construcción.
La esposa muy astuta, responde:
- No, cariño. Si me hubiese casado con ese tipo, hoy él sería el Gobernador.
Nosotras tenemos una gran oportunidad y el poder de edificar a nuestros esposos, no los desaprovechemos.














